viernes, 6 de julio de 2012

Historias


Cuan pesada es esta carga
de arrastrar la Historia,
con sus estaciones,
antagonistas, deudas,
insomnios, silencios, miedos,
culpables, traiciones,
sombras…

Tú, no sé, quizás yo.

Cuan pesada es esta carga,
de insistir en transformar
la Historia,
voltearla, maquillarla,
mudarla, desnacionalizarla,
volverla atea, hippie,
embriagarla, ponerle charla,
desnudarla…

NO cambiaré a Nadie,
quiero joderlo todo.
YO SOY LA HISTORIA,
y que la cargue quien pueda.

01/07/2012

Que indecisión


¿Hacia qué lado echar vuelo?
Parcializarme a la suavidad de
tus manos,
o la ternura de tu abrazo?

Lanzarme al pesimismo de
tus días,
y colorearte con sonrisas tu sol?

Me rindo. Me quedo con vos.

CollagE


“Si un día me faltas no seré nada
y al mismo tiempo seré todo.
Porque en tus ojos están mis alas
y está la orilla donde me ahogo” Orishas

“San José se enojó con el padre del niño Jesús…” Sabina

“Vivo en y para la poesía. Desde ella habla mi esquicia; mi dolor y mi goce” Plinio Chahín

“¡Ah, cómo deseo arrojarlo todo para volverme tan liviano que pueda seguirte!” Sören Kierkegaard

“Conocer es un goce” Nietzsche

Ni un poema


No se. Es difícil y resulta todo un reto
jugar a estar vivos, o sobrevivir
a esta amalgama de rutinas y
cotidianidades que espanta al más feo
de los reflejos.

Será posible que ni en sueños haya
un nicho que nos guarezca de esta
existencia tan tosca, pesada, egoísta,
gris, automática, borracha y bipolar?

Busco en mi memoria el momento
en que morí,
y fui condenada al infierno.
Esto no es vida…

Ni esto un poema…

Mi ojo derecho


Odio esta ciudad inconclusa, fastidiosa, apagada. Odio su espalda. Solo veo espaldas. Su afirmación es el NO más seco, vacío y feo. Es como dios. Tiene mal gusto si creó o inspiró esta ciudad de calles raquíticas, mujeres en tubis; y mi ojo derecho no se desinfla, para poder huir de ella.

Odio esta ciudad con sus parques azucarados que borran la memoria de otros tiempos, de sillas de guano y jarros de aluminio, campanazos en las iglesias, de fracatanes y supermercados chinos –hoy solo picapollos y moteles-. Mi ojo derecho está coagulando el agua de ahí…. Me secará el cerebro o lloraré gelatina.

Odio esta ciudad, aburrida hasta el colmo. Tan puntual en su nadación. Parece que la gente no se ‘jarta’ de lo mismo, ni de los murciélagos que se comen los mangos del vecino, ni yo de los gatos de mi vecina. Siguen vivos. Será su culpa el asunto de mi Ojo derecho?
30/06/2012